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Del 19 de junio al 22 de junio, unos 250 jóvenes delegados de 109 países se reunieron en Roma para el Foro Internacional de la Juventud, donde hablaron sobre el futuro de la participación de los jóvenes en la Iglesia. La reunión se realizó tras el lanzamiento en abril de 2019 de Christus Vivit, una Exhortación Apostólica a jóvenes. En el foro, dos miembros de la Generación Laudato Si’ tuvieron el honor y el privilegio de conocer al Papa Francisco en el Vaticano y llevar su propia ofrenda a este líder que ha inspirado a tantos en todo el mundo.

Le entregaron un termo mate, que funciona con luz solar, al Papa, en representación del movimiento inspirado por su exhortación, la Laudato Si’, que se ha enfatizado con mayor urgencia en Christus Vivit. De hecho, con más jóvenes que claman por justicia ambiental y climática, Christus Vivit encaja de la mano con el llamado a la acción de Laudato Si ‘. ¨Amigos, no esperen a mañana para colaborar en la transformación del mundo con su energía, su audacia y su creatividad. La vida de ustedes no es un “mientras tanto”. Ustedes son el ahora de Dios, que los quiere fecundo¨ (CV 178).

Tanto para los jóvenes como para jóvenes adultos el mensaje del Papa Francisco es claro : “ Él vive eso es una garantía de que el bien puede hacerse camino en nuestra vida, y de que nuestros cansancios servirán para algo. Entonces podemos abandonar los lamentos y mirar para adelante, porque con Él siempre se puede” (CV 127). Esto nos recuerda la gracia de San Francisco, quien vivió, respiró y se alimentó de la bondad de la Creación que lo rodeaba.

Durante el foro, el papa también desafió a los 250 delegados y a todas las personas jóvenes del mundo a que “… sigan superando la apatía y ofreciendo una respuesta cristiana a las inquietudes sociales y políticas (se pueden añadir ambientales también) que se van planteando en diversas partes del mundo. ” (CV 174). “[El Señor] a ustedes, jóvenes, los quiere… como sus instrumentos para derramar luz y esperanza, porque quiere contar con vuestra valentía, frescura y entusiasmo”. (CV 177).

Si queremos vivir en una casa común sana y pacífica, la Iglesia debe acompañar a los jóvenes mientras viajamos juntos como administradores y hermanos y hermanas de una familia común. Como dice el Papa Francisco: “no balconeen la vida, métanse en ella” (143). ¡ Sal e involúcrate en el proceso de sanación de este mundo!

Luke Henkel, miembro de la Generación Laudato Si’